El Festival Cordillera 2026 encendió las luces de su primera jornada este sábado, recibiendo a miles de espectadores que llenaron el Simón Bolívar frente a las tarimas principales.
La apertura del evento estuvo dominada visualmente por una enorme figura inflable e iluminada en forma de jaguar con patrones florales fucsias y azules, que destacó en el centro del recinto y se convirtió en el punto de referencia visual para quienes iban llegando durante la tarde bajo un cielo denso y gris.
Despliegue técnico en las tarimas principales del Festival Cordillera 2026
La música en vivo se concentró en los escenarios Cordillera y Aconcagua, que no eran los únicos.
En ellos, unas imponentes estructuras metálicas equipadas con arreglos de pantallas LED verticales y horizontales.
Durante la transición de la tarde a la noche, las presentaciones musicales variaron entre agrupaciones de rock y ritmos latinos.
En la tarima principal, las pantallas proyectaron en alta definición a los músicos y bandas completas con instrumentos de viento y percusión, mientras el público seguía los coros desde la pista.
El diseño de luces jugó un papel fundamental una vez que oscureció.
El escenario Aconcagua se prendió con ráfagas de luces láser verdes, amarillas y moradas que iluminaron a la multitud.
En los laterales del recinto y a lo largo de las zonas de tránsito, pendones colgados de los árboles ondeaban con el viento mostrando ilustraciones y la frase «El futuro es latino«, reforzando la temática del encuentro musical.
El cierre de la primera fecha
Las amplias zonas al aire libre habilitadas para el público terminaron completamente copadas por una multitud compacta que se extendió hasta los límites de las torres de sonido y los puestos de control.
Los asistentes permanecieron frente a las proyecciones visuales coloridas y los juegos de reflectores que acompañaron los últimos acordes de la noche, cerrando la programación del día uno.