La próxima vez que usted transite por Murillo Toro, tendrá una vista muy diferente. Un hipopótamo de color naranja encendido ha cambiado la escena cotidiana del pasaje.
Se trata de la escultura monumental del artista Camilo Acosta, que antes adornó el jardín del Museo Nacional de Colombia.
Su nombre es «Resiliencia» y está hecha de metros y metros de alambre recocido. Mide 3.50 metros de largo, 2.50 metros de alto y pesa casi una tonelada.
La escultura partió de una estructura metálica, sobre la que el artista después dio forma al hipopótamo con alambre. Sobre su lomo descansan una figura humana y otra de un ave.
La Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA) es la promotora de la obra, que ahora se ha trasladado al centro histórico para el disfrute general.
«Es un territorio que cuidamos, activamos y celebramos todos los días; un lugar donde conviven la memoria, la creación, la diversidad y la bogotaneidad que nos identifica”, dijo Blanca Sánchez Duarte, directora general de FUGA.
¿Qué significa el hipopótamo Resiliencia y hasta cuándo podrás verlo?

Por el hipopótamo Resiliencia, el artista ganó el premio del Salón BAT de Arte Popular, Colombia, diversidad cultural y natural, en la categoría Obra en Espacio Público.
Aunque el enorme mamífero no es representativo de nuestra ciudad, su elección fue simbólica.
Al ser justamente una especie de «invasor», Camilo Acosta lo usa como metáfora del conflicto y el caos.
«La obra propone una reflexión sobre el país, sus tensiones históricas, sociales y ambientales», aclara el ayuntamiento.
Cuando vayas a visitarla para la foto, no dejes de contemplar todos sus detalles. Mención especial para los ojos.
Fíjate bien en su acabado superrealista, a pesar de su color.
Estará disponible en Murillo Toro hasta finales de mayo de 2028.