En medio del sector de La Candelaria, Warmi está transformando los frutos de la selva en helados y otros postres fríos.
Ubicada en la Calle 12c # 1-37, esta heladería amazónica trajo a la capital sabores poco comunes, como el arazá y el copoazú.
Su propuesta sostenible se enfoca en trabajar de la mano con mujeres del Amazonas, con el fin de conectar a los visitantes con las raíces de Brasil a través de la gastronomía.
Warmi helados: un menú basado en la selva
El objetivo del proyecto, según detalla su propietaria, Paola Jiménez, es establecer una vitrina en Bogotá para dar a conocer la riqueza de los frutos de la región.
En el mostrador del local se exhiben distintas opciones de helados en crema y paletas con ingredientes poco convencionales en esta parte del país.
Una de las preparaciones representativas del lugar es el cono que combina helado de açaí y yogurt, acompañado de una galleta de arazá.
Además de los postres helados, las estanterías de Warmi ofrecen otros productos de origen, como pulpas empacadas de copoazú y arazá, y bolsas de café cultivado en el Caquetá.
En su entrada también se anuncian bebidas complementarias como sodas amazónicas, infusiones y lattes.
El establecimiento presta servicio al público de viernes a lunes, en jornada continua, de 11:00 de la mañana a 7:00 de la noche.
Su catálogo completo y las novedades operativas están disponibles en su perfil de redes sociales @warmi_ha.